sexta-feira, 8 de abril de 2011

Los Heraldon Negros


Hay golpes en la vida, tan fuertes; yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma. Yo no sé!
Son pocos, pero son. Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas,
o los heraldos negros que nos manda la muerte.
Son las ondas caídas de los cristos del alma,
de una fé adorable que el destino blasfema.
Estos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre. Pobre. Pobre! Vuelve los ojos
como cuando por sobre el hombro
nos dan una palmada,
vuelve los ojos locos y todo lo vivido
se empoza como un charco de culpa
en la mirada.
Hay golpes en la vida tan fuertes...
Yo no sé!

César Vallejo